En Valverde del Fresno, corazón de la Sierra de Gata, se alza A Velha Fábrica, un hotel rural con historia, encanto y carácter propio. El edificio, que en otro tiempo fue fábrica textil, de jabón y de aceite, conserva hoy la esencia de aquella actividad industrial que marcó una época y forma parte de la identidad de esta zona de Extremadura.
Su restauración respetuosa, cuidada hasta el detalle, ha permitido mantener el alma del espacio original: techos altos, muros de piedra, vigas de madera y rincones que cuentan historias. Cada estancia combina la tradición y la comodidad moderna, ofreciendo al visitante una experiencia genuina, alejada del turismo convencional.
🍷 Bodega, historia y experiencias únicas
Dentro del recinto, el visitante descubre una de las joyas más singulares del norte de Cáceres: la bodega de A Velha Fábrica, creada y diseñada por Carlos Carrasco.
Un espacio exclusivo que combina arquitectura, historia y vino.
Con más de 200 referencias cuidadosamente seleccionadas, la bodega reúne etiquetas de grandes denominaciones españolas e internacionales, junto a una colección privada de Marqués de Riscal con añadas históricas desde 1890, testimonio del vínculo entre tradición, cultura y buen gusto.
El entorno invita a disfrutar del vino con calma, acompañado de una cocina pensada para ensalzar el producto local y la autenticidad de Sierra de Gata.
🥘 Restaurante Carlos Carrasco y Restaurante A Velha Fábrica
El complejo cuenta con dos espacios gastronómicos diferenciados, ambos con un denominador común: el respeto por el producto y la pasión por la cocina bien hecha.
Restaurante Carlos Carrasco: un espacio gastronómico de menú degustación que propone un recorrido sensorial por los sabores de Extremadura, interpretados con técnica, creatividad y emoción. Por segundo año consecutivo, este restaurante ha sido recomendado por la Guía Repsol, un reconocimiento que refuerza su apuesta por la excelencia. Restaurante A Velha Fábrica: ofrece una carta más amplia y versátil, con menú del día y platos inspirados en la tradición serragatina. Aquí se combinan recetas de siempre con guiños contemporáneos, ideales para disfrutar en pareja, familia o con amigos.
Ambos restaurantes comparten una filosofía: utilizar productos locales de calidad, como el aceite de oliva virgen extra Vieiru, elaborado en la Almazara As Pontis, la más premiada de Extremadura.
🌿 Alojarse entre historia, naturaleza y confort
Las habitaciones tipo dúplex de A Velha Fábrica son un refugio perfecto para quienes buscan descanso sin renunciar a la autenticidad.
Los muros de piedra y la madera noble crean una atmósfera cálida y acogedora. Desde las ventanas se contempla el paisaje de Sierra de Gata, con sus montes, olivares y cielos limpios.
El hotel cuenta con piscina de agua salada, jardines, terrazas y zonas de descanso que hacen del entorno un lugar perfecto para desconectar.
Durante el verano, es habitual encontrar actividades culturales, conciertos y eventos gastronómicos, que convierten cada visita en una experiencia diferente.
🫒 El vínculo con As Pontis y el oro líquido de la Sierra de Gata
A Velha Fábrica mantiene una estrecha relación con la Almazara As Pontis, también gestionada por la familia Carrasco.
Situada en el mismo entorno natural, As Pontis elabora el reconocido aceite Vieiru, premiado a nivel nacional e internacional.
Este vínculo entre el alojamiento, la gastronomía y la producción de aceite refuerza la filosofía de sostenibilidad y arraigo al territorio que define el proyecto.
🏞️ Puerta de entrada a la Sierra de Gata
A Velha Fábrica no solo ofrece descanso y gastronomía, sino que se convierte en punto de partida para descubrir los tesoros de Sierra de Gata:
San Martín de Trevejo, Trevejo o Robledillo de Gata, tres pueblos declarados Conjuntos Histórico-Artísticos. Piscinas naturales como las de Valverde del Fresno, Hoyos, Acebo o Perales del Puerto. Y una red de senderos, miradores y rincones que conectan al viajero con una naturaleza intacta.
💫 Más que un hotel: una forma de entender la Sierra de Gata
A Velha Fábrica no es solo un lugar donde dormir o comer: es una experiencia que une historia, sabor y paisaje.
Cada visitante que cruza su puerta se lleva algo más que una estancia: un pedazo de la memoria rural extremeña, reinterpretada con elegancia y cariño.

